El Bautismo de niños ¿Es Bíblico?

Comentarios a un artículo de Daniel Sapia

Por Ing. José Miguel Arráiz

Introducción

Hace poco  llegó a mi conocimiento la existencia de un artículo escrito por Daniel Sapia (fundamentalista anticatólico)  donde pone objeciones al bautismo de niños. Me quise hacer de una copia y luego de estudiarla e identificar una gran cantidad de imprecisiones y contradicciones me animé a analizarlo y sintetizar algunos puntos en estas pocas líneas.

(El artículo completo de Sapia puede ser localizado como de costumbre en su sitio Web conocereislaverdad.org)

Analizando los comentarios:

Los comentarios del artículo de Sapia los colocaré en un cuadro con fondo azul y los textos del catecismo, la Biblia y otros textos en fondo verde

 

Cuáles son los requisitos bíblicos para que sea practicado el bautismo por agua?
¿Solo quienes cumplen dichos requisitos pueden ser bautizados?
¿
Es bíblico que alguien se transforme en cristiano simplemente por ser bautizado al nacer?
¿Es esta la intención de la Iglesia Católica... o existen otros intereses al bautizar niños?

Es importante que no tengamos dudas respecto de esta doctrina. Es fundamental conocer cuales son los requisitos indispensables que Dios promulgó para poder recibir el Bautismo por agua. Sin esos requisitos, el bautismo no tiene valor espiritual y por ende, no causa los efectos que suponemos y por los cuales nos quieren hacer confiar que somos hechos hijos de Dios.

 

Con estas pocas líneas ya se puede notar que la finalidad del estudio de Sapia. No consiste en realidad en cuestionar el bautismo de niños y a quienes lo practiquen como algo anti-bíblico, sino específicamente cuestionar a la Iglesia católica por ello. Esto por su puesto se debe a la católico-fobia manifiesta en Sapia que le ha llevado a publicar en Internet artículos acusando a la Iglesia Católica de ramera y al Papa de mano de obra del anticristo.

Lo que Sapia sutilmente olvida mencionar (y no creo que por ignorancia) es que el bautismo de niños no es ni mucho menos practicado solo por católicos, también es practicado por la Iglesia Ortodoxa, Anglicana católica y una buena cantidad de Iglesias evangélicas entre las que tenemos nada menos que las Luteranas y Reformadas (Calvinistas). Si Sapia de verdad tuviera intención real de cuestionar lo que el considera falso y no a la Iglesia Católica, el también haría a estas iglesias de blanco de su ataque, más no sucede esto. El foco de su ataque se centra exclusivamente en la Iglesia Católica. Incluso Sapia es de quienes opinan que las diferencias que existen entre iglesias evangélicas son “secundarias” (según él están unidos en un mismo espíritu) no vemos que en la práctica se cumpla, porque ¿Ha dicho aquí que el bautismo es secundario? ¡No!, ¡resulta que es algo fundamental! (y en eso estoy de acuerdo). Sapia sin querer ha demostrado que las Iglesias evangélicas por ENDE están divididas en algo que el considera fundamental.

Es más, si profundizamos un poco en la historia veremos que estas Iglesias evangélicas que practican el bautismo de niños hoy realmente lo hacen desde tiempos de la reforma. Incluso hasta el movimiento protestante anabaptista los protestantes siempre practicaron el bautismo de niños, y los reformadores Lutero y Calvino desarrollaron extensos estudios bíblicos para refutar a quienes negaron el bautismo de niños y les condenaron.

Un poco de historia

En la primera gran confesión protestante conocida como la confesión de Augsburgo anatemiza enfáticamente a quienes niegan el bautismo a los niños:

 

Confesión de Augsburgo 1530 Artículo 9 (Iglesias Luteranas) El bautismo: Enseñamos que el Bautismo es necesario para la salvación y que por el Bautismo se nos da la gracia divina. Enseñamos también que se deben Bautizar los niños y que por este Bautismo son ofrecidos a Dios y reciben la gracia de Dios. Es por esto que condenamos a los Anabaptistas que rechazan el Bautismo de los niños.”

 

 

En los catecismo Menor y Mayor de Lutero hay secciones dedicadas a hablar de la importancia del bautismo de niños. Un manual realizado por el prof. Georg Metzger (Luterano) basado en el catecismo Menor de Lutero explica de manera muy didáctica y bíblica el porqué el bautismo de niños es completamente bíblico.  Puede consultar el estudio completo aquí:

El bautismo de niños, Porf. Georg Metzger basado en el catecismo Menor de Martín Lutero

Otra de las grandes confesiones protestantes es la confesión de Westminster por la cual se rigen gran parte de las iglesias reformadas y presbiterianas hoy día. Esta también declara como bíblico el bautizar los niños:

 

Confesión de Westminster 28.IV (Iglesias reformadas): No sólo han de ser bautizados los que de hecho profesan fe en Cristo y obediencia a EL, (1) sino también los niños hijos de uno o de ambos padres creyentes.”

 

 

Entre otras confesiones oficiales de fe protestantes renombradas y catecismos publicados por ellos utilizados para adoctrinar al pueblo evangélico tenemos:

 

Catecismo de Heidelberg pregunta 74. (Iglesias reformadas):Pregunta: ¿Se ha de bautizar también a los niños?  Respuesta: Naturalmente, porque están comprendidos, como los adultos, en el pacto, y pertenecen a la iglesia de Dios (a). Tanto a éstos como a los adultos se les promete por la sangre de Cristo, la remisión de los pecados (b) y el Espíritu Santo, obrador de la fe (c); por esto, y como señal de este pacto, deben ser incorporados a la Iglesia de Dios y diferenciados de los hijos de los infieles (d), así como se hacía en el pacto del Atiguo Testamento por la circuncisión (e), cuyo sustito es el Bautismo en el Nuevo Pacto (f).a. Gén. 17:7.-b. Mateo 19:14.-c. Luc. 1:15; Salmo 22:10; Isaías 44:1-3; Hechos 2:39.-d. Hechos 10:47.-e Gén.17:14.-f. Col. 2:11-13.

 

También:

 

Confesión Helvética (Antigua confesión protestante de 1566)Nos oponemos a los anabaptistas, los cuales no aceptan el bautismo infantil  de los hijos de los creyentes. Pero según el Evangelio, «el reino de Dios es de los niños», y estos están incluidos en el  pacto de Dios. ¿Por qué, pues, no deben recibir la señal del pacto de Dios? ¿Por qué no deben ser consagrados por el  santo  bautismo,  teniendo  en  cuenta  que ya pertenecen a la Iglesia y son propiedad de Dios y de la Iglesia? Igualmente desechamos las demás doctrinas de los anabaptistas que contienen pequeños hallazgos propios y contrarios  a la Palabra de Dios. Resumiendo: No somos anabaptistas y con ellos no tenemos nada en común. “

 

La Iglesia anglicana (auque no considerados estos últimos cristianos evangélicos) hicieron otro tanto:

 

Los 39 Artículos de la religión, (Confesión doctrinal histórica de la Iglesia Anglicana) Capítulo  27.Del Bautismo. El Bautismo no es solamente un signo de la profesión y una nota de distinción, por la que se identifican los Cristianos de los no bautizados; sino también es un signo de la Regeneración o Renacimiento, por el cual, como por instrumento, los que reciben rectamente el Bautismo son injertos en la Iglesia; las promesas de la remisión de los pecados, y la de nuestra Adopción como Hijos de Dios por medio del Espíritu Santo, son visiblemente señaladas y selladas; la Fe es confirmada, y la Gracia, por virtud de la oración a Dios, aumentada. El Bautismo de los niños, como más conforme con la institución de Cristo, debe conservarse enteramente en la Iglesia.”

 

Adicionalmente los reformados (quienes si son considerados evangélicos):

 

Confesión Bélgica 1619 Artículo 34 (La Confesión Reformada de los Paises Bajos y de varias iglesias reformadas actuales, de 1619) “ Creemos y confesamos, que Jesucristo, el cual es el fin de la Ley, por su sangre derramada ha puesto término a todos los demás derramamientos de sangre que se pudieran o quisieran hacer para propiciación y paga de los pecados; y que El, habiendo abolido la circuncisión que se hacía con derramamiento de sangre, en lugar de ésta ha ordenado el Sacramento del Bautismo, por el cual somos recibidos en la Iglesia de Dios, y separados de todos los otros pueblos y religiones extrañas, a fin de estarle a El totalmente consagrados, llevando su enseñanza y estandarte; y nos sirve de testimonio de que El será eternamente nuestro Dios, siéndonos un Padre clemente. Así pues El ha mandado bautizar a todos los suyos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, solamente con agua; dándonos con esto a entender, que así como el agua limpia la suciedad del cuerpo al ser derramada sobre nosotros, lo cual se ve en el cuerpo de aquel que recibe el Bautismo y lo rocía, así la sangre de Cristo hace lo mismo dentro del alma al ser rociada por el Espíritu Santo, ser ésta purificada de sus pecado, y hacer que de hijos de ira seamos regenerados en hijos de Dios. No es que esto suceda por el agua externas, sino por la aspersión de la preciosa sangre del Hijo de Dios; el cual es nuestro Mar Rojo, a través del cual debemos pasar, a fin de evitar las tiranías de Faraón, que es el diablo, y entrar en la tierra del Canaán espiritual. Así los ministros nos dan de su parte el Sacramento, y lo que es visible: pero nuestro Señor da lo que por el Sacramento es significado, a saber, los dones y gracias invisibles, lavando, purificando y limpiando nuestra alma de todas las suciedades e injusticias, renovando nuestro corazón y colmándolo de toda consolación, dándonos una verdadera seguridad de su bondad paternal, revistiéndonos del hombre nuevos, y desnudándonos del viejo con todas sus obras. Por esta razón, creemos, que quien desea entrar en la vida eterna debe ser bautizado una vez con el único Bautismo sin repetirlo jamás; porque tampoco podemos nacer dos veces. Mas este Bautismo es útil no sólo mientras el agua está sobre nosotros, sino también todo el tiempo de nuestra vida. Por tanto, reprobamos el error de los Anabaptistas, quienes no se conforman con un solo bautismo que una vez recibieron; y que además de esto, condenan el bautismo de los niños de creyentes; a los cuales nosotros creemos que se ha de bautizar y sellar con la señal del pacto, como los niños en Israel eran circuncidados en las mismas promesas que fueron hechas a nuestros hijos. Y por cierto, Cristo ha derramado su sangre no menos para lavar a los niños de los creyentes, que lo haya hecho por los adultos. Por lo cual, deben recibir la señal y el Sacramento de aquello que Cristo hizo por ellos; conforme el SEÑOR en la Ley mandó participarles el Sacramento del padecimiento y de la muerte de Cristo, poco después que hubieran nacido, sacrificando por ellos un cordero, lo cual era un signo de Jesucristo. Por otra parte, el Bautismo significa para nuestros hijos lo mismo que la Circuncisión significaba pata el pueblo judío; lo cual da lugar a que san Pablo llame al Bautismo "la circuncisión de Cristo"

 

 

Eso sin hablar de la monumental defensa que hace el reformador Juan Calvino en su libro Institución de la religión cristiana. Recuerdo una vez que escuché escuchar a un pastor evangélico que no estaba a favor del bautismo de infantes, que al leerla casi quedó convencido, porque bíblicamente hablando estaba muy bien sustentada. Puede consultar dicha defensa en el siguiente enlace:

Institución de la Religión Cristiana, por Juan Calvino, Capítulo 16. EL BAUTISMO DE LOS NIÑOS ESTÁ MUY DE ACUERDO CON LA INSTITUCIÓN DE JESUCRISTO Y LA NATURALEZA DEL SIGNO

Sorprendente ver que los argumentos que utiliza Sapia HOY eran refutados hace más de 500 años nada menos que por uno de los más célebres reformadores protestantes.

Y hay muchas más confesiones de fe y catecismos protestantes a favor del bautismo de niños, pero no es la finalidad del estudio verlas todas (tampoco las conozco todas). De momento con lo presentado es evidencia suficiente para demostrar mi primer punto. El bautismo de niños no es algo que practica solo de la Iglesia Católica como Sapia pretende por omisión hacer creer, sino una doctrina creída desde tiempos de la Iglesia primitiva y negada entre protestantes solo a raíz del movimiento anabaptista.

Luego prosigue Sapia:

 

Debe quedar claro que la Iglesia Católica, al referirse a "Bautismo", está significando "bautismo por agua, baño, acto o rito de bautizar". No se está refiriendo al Bautismo del Espíritu Santo que el creyente experimenta al realizar la profesión de fe, sino al bautismo, como acto,  que "ELLA ESTA AUTORIZADA A PRACTICAR" y mediante el cual se realiza la conversión.

 

 

El nacimiento del agua y del espíritu no pueden ser desligados, Pedro dijo "Bauticense" y recibirán "el dón del Espíritu Santo" (Hechos 2,38)

Aquí Sapia erra todavía más, dando a insinuar que la Iglesia Católica está equivocada por no pensar como él, ya que en la denominación a la que pertenece interpretan que el bautismo no es un sacramento, sino una manifestación pública de la fe del creyente, un “símbolo” y por tanto cada vez que en la Biblia se ve al importancia del bautismo, el solo entiende la importancia de la profesión de fe.

La realidad es que si bien el bautismo es el sacramento de la fe bíblicamente hablando, (los Luteranos y reformados concuerdan con nosotros en este punto) una cosa era la profesión de fe que se hacía ante testigos (Y que hacemos los católicos cada domingo al profesar el Credo) y otra el acto de bautizar, el cual definitivamente era con agua como elemento visible y es cuando el Espíritu Santo limpia el pecado y nos regenera.

Hemos de ser sinceros con la Biblia. Cuando Cristo le decía a Nicodemo que para ver el reino de Dios había que nacer de nuevo (Juan 3,3), cuando Nicodemo no entiende Jesús explícitamente explica que el nuevo nacimiento consiste en nacer del agua y el espíritu (Lo cual es una referencia inequívoca al bautismo).

Otro despropósito de Sapia se ve en el énfasis que hace en las palabras (refiriéndose a la Iglesia Católica) de que “ELLA ESTA AUTORIZADA A PRACTICAR”. Claro, quizá aquí alguien poco informado pudiera interpretar que la Iglesia Católica afirma ser la “única” autorizada a bautizar, cosa que es falso. Cuando un convertido evangélico se convierte al catolicismo si ha sido bautizado en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo no es rebautizado, se considera completamente válido su bautismo. (El mismo catecismo católico expresamente reconoce como válido dicho bautismo)

 

Jesús le respondió: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios.» Dícele Nicodemo: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?» Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu  no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. Juan 3,3-6

 

Lo siguiente que narra el evangelio que Jesús comenzó a hacer luego de darle esta enseñanza a Nicodemo fue BAUTIZAR!!!

Tanto la Iglesia primitiva como los padres de la Iglesia en general interpretaron unánimemente que esta era una referencia al bautismo.

Incluso la evidencia bíblica de que es precisamente en el bautismo que son perdonados los pecados es también abrumadora. Cuando Pablo ya era creyente el lavó sus pecados en el bautismo. Pablo siempre estuvo claro que es “por el bautismo” que participamos en la muerte y resurrección de Cristo y que somos revestigos de Cristo. Es allí que recibimos el baño de regeneración por la Palabra.

 

“Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, recibe el bautismo y lava tus pecados invocando su nombre.” Hechos 22,16

“En efecto, todos los bautizados en Cristo os habéis revestido de Cristo:” Gálatas 3,27

Sepultados con él en el bautismo, con él también habéis resucitado por la fe en la acción de Dios, que resucitó de entre los muertos.” Colosenses 2,12

“¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva.” Romanos 6,3-4

“Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra,” Efesios 5,25-26

 

Me llamó también la atención del siguiente comentario de Sapia sobre un texto del catecismo:

 

"Por el Espíritu Santo, el Bautismo es un baño que purifica, santifica y justifica (Cf. 1° Corintios 6:11)"  #1227  En este texto, como en muchos otros del Catecismo, la Iglesia Católica, para darle "aire de veracidad", le anexa versículos bíblicos que "supuestamente" corroboran lo afirmado en el Catecismo. Muy buena estrategia, ya que pocos fieles acudirán al texto bíblico para verificar la concordancia y por ende "aceptarán" que lo que dice el Catecismo es bíblico. Veamos que dice Pablo en 1° Corintios 6:11 ...

 

Olvidando por un momento que no solo el catecismo de la Iglesia Católica interpreta así el bautismo, lo que realmente me llama la atención es el comentario acusatorio de Sapia donde afirma que la Iglesia Católica saca los textos de contesto. Curioso para quien cuando le preguntan como se nace de nuevo (Juan 3,3) en vez de ir a la respuesta que está dos versículos adelante (Juan 3,5) salta a Romanos 10,9.

Lo más curioso es que luego Sapia cita el siguiente pasaje bíblico para apoyar su punto:

 

"¿no sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No erréis, ni los fornicarios, ni lo idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los maledicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios." 1 Corintios 6,9-11

¿Qué interpreta el lector? ¿A qué bautismo se refiere Pablo? ¿Al Bautismo que es un baño en agua o al verdadero y eficaz Bautismo que es el que obra el Espíritu Santo en el corazón mismo de la persona?

No puedo evitar pensar que si fuera tan sencillo, como dice la Iglesia Católica, que bautizando con agua se purifica, santifica y justifica a la persona.. ¿porqué no colocan grandes piletas con "agua bendita" en las cárceles de todo el mundo y convierten a todos los presos en Hijos de Dios?

 

Lo curioso es que el versículo anterior en nada contradice la doctrina católica, ya que afirmamos que es el Espíritu Santo quien nos lava y nos regenera EN EL BAUTISMO. No es el agua, el agua es el signo visible que Dios ha escogido, es el Espíritu Santo que por medio de ese signo visible y la Palabra de Dios la que nos hace nuevas criaturas.

Por eso es triste realmente ver a Sapia tratando de distorsionar la doctrina católica para apoyar sus argumentaciones siendo que él dice conocerla. El trata de hacer ver que los católicos pensamos que es solo cuestión de agua y por eso el sarcasmo de colocar piletas de agua bendita en las cárceles para convertir a las personas en Hijos de Dios.

Siendo tan desleal como es Sapia en sus distorsiones intencionadas de la doctrina Católica, ¿¿Sería capaz de distorsionar también la doctrina de los mismos evangélicos Luteranos diciendo que ellos creen que el bautismo es SOLO AGUA??

 

Estudio del Catecismo Menor de Lutero por el prof. Georg Metzer "¿Qué es el bautismo?" Nuestro catecismo nos dice en primer lugar qué cosa no es el bautismo. Dice: "El bautismo no es simple agua solamente." "No es simple agua" significa: agua común, natural. No es agua solamente, como otra agua. Así parece según nuestra razón. No vemos otra cosa, sino que al niño se le esparce con un poco de agua sobre la cabeza y al mismo tiempo se pronuncian unas pocas palabras. Parece un acto sin mucha importancia. Los incrédulos se ríen y se burlan del santo bautismo. De hecho, hay también muchas iglesias heterodoxas que consideran el bautismo como algo que no tiene mucho valor, que no es gran cosa. Pero no es así. No es solamente agua, sino algo mucho más sublime. "Sino que es agua comprendida en el mandato divino y ligada con la palabra de Dios." Hay dos cosas en el bautismo que hacen esta agua especial: El mandato de Dios y la palabra de Dios.

 

Sapia sigue argumentando:

 

La idea que sostiene e inculca la Iglesia Católica es que ella administra la Salvación, valiéndose para ello del rito bautismal. Aunque no afirma que sea ella la que Salva, sino Jesucristo, a través de su invocación de la Santísima Trinidad en el mencionado rito. Dicho de otra manera, no consideran necesaria la participación activa del bautizado. La Iglesia tiene la potestad de entregar el Espíritu Santo y "hacer cristiano" a alguien. (aunque para ser precisos, no están haciendo un "cristiano", sino un "católico", que es distinto)

 

Comencemos por aclarar que la Iglesia Católica es declarada como administrdora de los misterios de Dios (1 Corintios 1,4) y fue a los cristianos a quien el les encomendó evangelizar y bautizar (Mateo 28,19-20). Todo está acorde con la Biblia.

Luego afirma que la Iglesia tiene la potestad de hacer cristiano a alguien, como si la Iglesia pudiera pasar por las casas de los musulmanes o judíos bautizándoles los niños a escondidas o algo parecido. Realmente no es la Iglesia la que determina si el niño será bautizado, sino los padres CREYENTES quienes así piden en virtud de su FE. Más adelante seguiremos profundizando en esto, pero que quiero hacer notar es que no es la Iglesia HA SIDO DIOS quien ha querido que los hijos de los padres creyentes participen en su Alianza, y no es de extrañar ya que en la antigua alianza fuera igual, Dios mandaba a circuncidar a los niños de los judíos a los 8 días de nacido y no por eso salía un Daniel Sapia judío reclamando como era posible que el pueblo judío se otorgara “la potestad” de hacer judío a alguien. ¿Se violaba la voluntad del niño judío porque sus padres lo circuncidaban haciéndole formar parte del Pueblo de Dios?, ¡NO!, ha sido la voluntad de Dios que los padres decidan en todo (inclusive en cuestiones de Fe) por sus hijos hasta que ellos puedan decidir por sí mismos.

 

El Nuevo Pacto

Si esto fuera correcto... ¿cuál es el NUEVO PACTO de Dios con el hombre?
Para que haya un PACTO, debe haber 2 partes que pacten, ¿no? En este caso, las dos partes son: Dios (por un lado) y su creación, o sea, cada uno de nosotros (por el otro).
Generalmente, cuando hay un pacto, sucede mas o menos esto: Una parte le dice a la otra: "Si me das esto, yo te doy esto..." (expresado muy sencillamente, claro).

Aquí el PACTO es que Dios Padre nos dice: "Si confiesan a Jesús en su corazón como MI HIJO y su ÚNICO Y SUFICIENTE SALVADOR, yo les concedo SER SALVOS" (Juan 3:16). Aquí nosotros, por nuestro libre albedrío, aceptamos o rechazamos ese pacto. Así de sencillo.

 

Este argumento es un intento de Sapia de tratar de diferenciar entre el antiguo pacto (que se sellaba con la circuncisión y que incluía niños) y el nuevo pacto (que se sella con el bautismo, y según él es ahora más limitado). Por eso su intento consiste en para pertenecer a este pacto hay que creer y como el niño no cree no puede ser bautizado. (En resumen, el niño no participa en el pacto hasta que no cree según Sapia)

Lo que Sapia olvida mencionar es que para participar en todas las alianzas que Dios hizo con el hombre también era necesario creer, también era necesario que ambas partes “pactaran” y no por eso los niños de los padres pactantes quedaban excluidos.

 

Pero contigo estableceré mi alianza: Entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo.” Génesis 6,18

 

Y aquí la alianza no solo quedó hecha con Noe y con toda su casa (su mujer, sus hijos, y hasta las mujeres de sus hijos) sino incluso con su futura descendencia

 

“Dijo Dios a Noé y a sus hijos con él: «He aquí que yo establezco mi alianza con vosotros, y con vuestra futura descendencia, y con toda alma viviente que os acompaña: las aves, los ganados y todas las alimañas que hay con vosotros, con todo lo que ha salido del arca, todos los animales de la tierra. Establezco mi alianza con vosotros, y no volverá nunca más a ser aniquilada toda carne por las aguas del diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.» Dijo Dios: «Esta es la señal de la alianza que para las generaciones perpetuas pongo entre yo y vosotros y toda alma viviente que os acompaña: Pongo mi arco en las nubes, y servirá de señal de la alianza entre yo y la tierra. Cuando yo anuble de nubes la tierra, entonces se verá el arco en las nubes,” Génesis 9,8-14

 

Me imagino que según la mentalidad de Sapia, aquí cuando Dios decía “Yo establezco mi alianza con ustedes y su descendencia” ¿No debió más bien establecer la alianza con ellos y esperar a que la futura descendencia creciera para poder también establecer la alianza con ellos?

Otro hecho que no podemos pasar por alto en el diluvio es que Dios contó los niños pequeños y los de pecho de los injustos como injustos también junto con sus padres y no solamente eso sino que trajo el castigo sobre ellos al igual que sobre los adultos. Recordemos que solo Noé y su familia se salvaron cuando Dios inundó la tierra a causa de su pecado. En el diluvio solo ocho personas fueron salvadas, el resto recibieron el castigo y la ira de Dios incluyendo los niños pequeños y los de pecho. Todos murieron ahogados cuando Dios decidió acabar con la maldad.

Lo mismo la alianza que Dios hizo con Abraham

 

“Aquel día firmó Yahveh una alianza con Abram, diciendo: «A tu descendencia he dado esta tierra, desde el rió de Egipto hasta el Río Grande, el río Eufrates:” Génesis 15,18

 

¿Por qué no esperó Dios a que naciera la descendencia? Después de todo según el mentalidad de Sapia ¿Cómo saber si querrían esa tierra?

 

Esta es mi alianza que habéis de guardar entre yo y vosotros - también tu posteridad -: Todos vuestros varones serán circuncidados. Os circuncidaréis la carne del prepucio, y eso será la señal de la alianza entre yo y vosotros. A los ocho días será circuncidado entre vosotros todo varón, de generación en generación,” Génesis 17,10-12

 

Lo primero que debemos notar en el pasaje anterior es que nuevamente Dios pacta con el hombre (con Abraham) y el pacto con él incluye a su descendencia, ya que dice: "todos vuestros varones serán circuncidados" y esto "de generación en generación". La circuncisión se hacía a los 8 días de nacido, y aquí nadie pensó que Abraham estaba violando la libertad de sus hijos por el hecho de circuncidarles cuando todavía no tenían capacidad de decidir, ¿Por qué?, porque el tenía pleno derecho de hacerlo. Según al designio de Dios, el Padre tiene la obligación de decidir por el niño quien no puede hacerlo todavía, es su responsabilidad. Y la alianza con Dios más que una imposición era la más grande bendición que los niños podían recibir, ya que pasaban a ser parte del pueblo escogido de Dios?

Ahora, el argumento de Sapia termina de desmoronarse cuando se puede ver que en la Antigua Alianza también tenían los padres que creer y aceptar dicha alianza:

 

Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa." Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel.»” Éxodo 19,5-6

 

A esta proposición del Señor todo el pueblo tuvo que aceptar:

 

 “Todo el pueblo a una respondió diciendo: «Haremos todo cuanto ha dicho Yahveh Y Moisés llevó a Yahveh la respuesta del pueblo.” Éxodo 19,8

 

Pero luego del pueblo haber aceptado, los niños quedaron incluidos.

 

Obviamente esto no le conviene a la Iglesia Católica Romana.
Por todos lo medios posibles, debe hacer sentir al pobre pecador que ella es  IMPRESCINDIBLE  para que él pueda acercarse a Dios.

 

Como ya hemos demostrado, la razón de que la Iglesia Católica bautice niños no se debe a la razón de Sapia, ya que en cualquier caso entonces esa sería la razón del resto de las iglesias evangélicas que bautizan niños (A pesar de que Sapia en todo el artículo demuestre deshonestidad al tratar de hacer creer que esto es una práctica solo de católicos). Se ha visto que ha sido Cristo quien ha dicho que lo nacido de la carne es carne, y todos para ver el reino de Dios debemos nacer de nuevo (nacer del agua y el espíritu).

También hemos demostrado que es falso que la Iglesia Católica afirme que sea imprescindible que sea ella la que administre el sacramento, ya que reconoce el bautismo de los protestantes como válido. De ser como afirma Sapia la Iglesia no lo haría.

Prosigue Sapia para apoyar su punto citando el catecismo fuera de contexto:

 

Si queda alguna duda, leamos el Catecismo Católico:

"Solamente por medio de la Iglesia Católica de Cristo, que es auxilio general de salvación, puede alcanzarse la plenitud total de los medios de salvación..."  # 816 

 

Y olvida mencionar que el catecismo también dice:

 

Los que nacen hoy en las comunidades surgidas de tales rupturas "y son instruidos en la fe de Cristo, no pueden ser acusados del pecado de la separación y la Iglesia católica los abraza con respeto y amor fraternos... justificados por la fe en el bautismo, se han incorporado a Cristo; por tanto, con todo derecho se honran con el nombre de cristianos y son reconocidos con razón por los hijos de la Iglesia católica como hermanos en el Señor" (UR 3).” CIC 818  

 

Sigamos con los comentarios de Sapia:

 

Qué dice La Biblia:

La Biblia afirma que recibimos Salvación únicamente al depositar POR FE nuestra vida y nuestro corazón en el Señor Jesús, aceptándolo y reconociéndolo como nuestro único y suficiente Salvador. En ese momento somos Bautizados por el Espíritu Santo, el cual obra en nosotros la verdadera conversión, de muerte espiritual a vida espiritual, y que el bautismo con agua es solo un testimonio público, y que por sí solo (el acto de bautismo) no tiene poder de Salvación.

 

Hago notar la gran contradicción en el sistema teológico de la denominación de Sapia.

1) Afirma que un niño no puede bautizarse porque no puede creer

Pero luego enfatiza:

2) Afirma que recibimos la salvación únicamente por depositar POR FE nuestra vida y corazón en Jesús

La pregunta de rigor sería ¿¿Van los niños al infierno??, Porque primero fue enfático en que ellos NO PUEDEN CREER, luego es enfático en que SOLO SE SALVA QUIEN PUEDE CREER, por ende, si también enfatiza que los niños NO PUEDEN CREER, entonces LOS ¡NIÑOS NO SON SALVOS!

Pero Sapia cree que nos chupamos el dedo y cree que semejante contradicción la arregla con esta simple explicación:

 

Según las propias palabras de Jesús, el Reino de Dios es de los niños. No necesitan que NADIE les permita el acceso. Esto acontece porque los niños son ignorantes del pecado de la humanidad, de la enemistad del hombre con Dios Padre a causa del pecado. Ellos aún no disciernen, no conocen la diferencia entre el bien y el mal, para verse manchados por el pecado y necesitados de un Redentor. 

 

Analicemos por parte los argumentos de Sapia pero antes de comenzar nótese la gran incoherencia que significa decir que los niños como no conocen la diferencia del bien y el mal NO NECESITAN UN REDENTOR!!!! ¡Aquí Sapia olvida que no hay otro nombre dado a los hombres por el cual ellos puedan ser salvados! ¡Y eso incluye a los niños! ¡Resulta que para Sapia esto no se aplica a los niños y ellos no necesitan de la redención universal de Cristo (mientras sean niños según él)

¡¡¡Resulta que ahora los niños no necesitan a Cristo mientras sean niños según Daniel Sapia!!!

Debemos aclarar algo: Cristo NO DIJO que el Reino de Dios es de los niños ¡Oigase bien! ¡Cristo no lo dijo!, Sapia erróneamente dice que la Escritura lo dice a pesar de que en los mismos pasajes bíblicos que él da en el estudio dice algo diferente:

 

“Mas Jesús llamó a los niños, diciendo: «Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis; porque de los que son como éstos es el Reino de Dios.” Lucas 18,16

“Mas Jesús les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis porque de los que son como éstos es el Reino de los Cielos.»” Lucas 19,14

 

De alguna manera algunas Iglesias evangélicas sobre la base de los pasajes anteriores han llegado a concluir que Jesús dijo eso porque estos pequeños "no tienen pecado original" y que por lo tal tienen entrada al reino de los cielos y no necesitan nacer de nuevo. Esta conclusión es falsa. Todos incluyendo los niños estamos privados de la gloria de Dios desde el momento de nacer:

 

Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo.” 1 Corintios 15,22

 

(Habría que preguntarle a Sapia si cree que los niños no son descendientes de Adán).

Volviendo al punto es obvio que el pasaje NO DICE que los niños no tienen pecado, ni que no necesitan ser bautizados, así que esa idea es "impuesta" a ese pasaje y no está acorde con lo que enseña la palabra de Dios, debemos ser sinceros y aceptar que realmente eso no es lo que dice la Biblia. Imponer tal idea de ese pasaje es impropio y sin base ya que en el pasaje nada se dice de pecado y segundo porque Cristo explicó lo que quiso decir con esas palabras.

El uso del término "de los que son como ellos", “de los tales” (término que utiliza al Reina-Valera) se refiere a los que "son semejantes a ellos". Jesús no está hablando de una "condición" sino de "disposición". Cristo dice, que el reino de los cielos es de "los que son semejantes" a los niños. Por tanto debemos aceptar que el pasaje no dice nada si los niños tienen pecado o no lo tienen, ni si necesitan nacer de nuevo o no, deducir tal conclusión de ese texto es "asunción", o lo que es lo mismo asumir algo que el pasaje no dice y no es posible sostener bíblicamente dicha conclusión.

Cristo estaba haciendo énfasis, no en que los niños estaban en un estado ó condición "sin pecado", sino que los niños poseían cualidades que les hacían falta a los adultos que estaban escuchando y que nos hacen falta a nosotros también si queremos entrar en el reino de los cielos. Los niños son humildes, no guardan rencor, no están contaminados de malos deseos y su confianza está puesta completamente en sus padres. Así mismo nosotros tenemos que ser "como ellos" en ese sentido. Debemos hacernos humildes ante Dios, perdonar en todo momento, hacernos puros y limpios de corazón (pero no por no haber tenido oportunidad de pecar, sino habiéndola rechazado luego de presentarse la ocasión) y así como los niños tienen plena confianza en sus padres nosotros tener puesta toda nuestra confianza en nuestro Padre celestial.

Esta misma idea es repetida por Jesús en otros pasajes donde hace énfasis en la necesidad no de ser niños sino de tener ciertas cualidades de los niños.

 

“Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como niño, no entrará en él.»” Marcos 10,15

“y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos.” Mateo 18,3-4

 

El pasaje anterior reafirma nuestra tesis anterior, Cristo no estaba diciendo que el mayor del reino de los cielos eran los niños, sino quienes se "hicieran pequeños" como los niños, quienes tuvieran la "humildad" semejante a la de un niño y deja muy claro que es la humildad lo que Cristo está colocando como requisito para entrar en el reino de los cielos, y por eso Jesús se refiere al adulto que se hace niño.

Pero prosigamos viendo las inconsistencias de Sapia. En otra parte insinúa que los niños NO son hijos de Dios:

 

Puede un niño SER HECHO hijo de Dios ?

Dice el Catecismo Católico:

"...Por tanto, la Iglesia y los padres privarían al niño de la gracia inestimable de ser hijo de Dios si no le administran el Bautismo poco después de su nacimiento."  # 1250 

Sería bíblico decirlo de la siguiente manera: "...por lo tanto, la iglesia y los padres privarían al niño de la gracia inestimables de ser hijo de Dios si no le predican el Evangelio de Jesucristo desde temprana edad, como dijo Pablo a Timoteo: ...y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para Salvación por la fe que es en Cristo Jesús... (2° Timoteo 3:15) "

Creo que, gracias a este texto del Catecismo (# 1250) no queda ninguna duda que la Iglesia se arroga el derecho y la potestad de administrar la gracia de Dios, a través del bautismo de agua, sin necesidad de que el bautizado "participe" del acto, y mucho menos, ejerza su fe.

¿Es esto bíblico? ¿Qué dicen las Sagradas Escrituras acerca de la manera en que somos hechos hijos de Dios? ¿Puede alguien HACERNOS Hijos de Dios?... veamos:

"A todos los que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos hijos de Dios"
(Juan 1:12)

Evidentemente el Plan de Dios es muy distinto a lo que afirma la Iglesia Católica.
Si bien es cierto que el papel de la iglesia de Cristo (hermandad de creyentes) es importante para instruir en el conocimiento que salva, gracias a la predicación del evangelio, nos convertimos en Hijos de Dios NO gracias a la predicación de la iglesia, sino a nuestra fe en Jesucristo a causa del conocimiento que infundió en nosotros la iglesia (cuerpo de Cristo).

 

En resumen, tenemos por un lado a Sapia diciendo:

1) Los niños no necesitan el bautismo porque de ellos es el reino de los cielos.

2) Los niños no pueden creer por tanto no son hijos de Dios (por lo menos hasta que puedan creer).

Por ende:

3) ¡¡¡El reino de Dios es de quienes no son Hijos de Dios!!!

Luego en otro lado mantiene su inconsistencia:

 

Remedio necesita un enfermo, educación necesita un ignorante, Salvación necesita un perdido que va al infierno; entonces si los niños heredarán el Cielo, no necesitan algo que ya tienen, MIENTRAS SEAN NIÑOS. Claro y sencillo.

 

Según Sapia, a pesar de que los niños no son hijos de Dios porque no pueden creer, afirma que no Irán al infierno si mueren MIENTRAS SEAN NIÑOS, ósea, ¡mientras NO SEAN HIJOS DE DIOS! (Según él). ¿Qué pasa si le sorprende la muerte al preciso instante de dejar de ser niño?

 

"Pero con el don no sucede como con el delito. Si por el delito de uno solo murieron todos ¡cuánto más la gracia de Dios y el don otorgado por la gracia de un solo hombre Jesucristo, se han desbordado sobre todos!" Marcos 5,15-16

“Así pues, como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura toda la justificación que da la vida. En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos.” Romanos 5,18-19

 

El argumento de Sapia no es sostenible bíblicamente, todos fuimos "constituidos" pecadores y todos necesitamos un redentor.

Es importante aclarar aquí que la Iglesia nunca enseñó que los niños van al infierno, incluso el limbo nunca fue dogma ni doctrina oficial sino una explicación llegó a dar la Iglesia buscando dar una explicación de que sucede con estos niños que mueren sin bautizar. Hoy día creemos que pueden salvarse por caminos no conocidos por la Iglesia.

Lo que no deja de llamar la atención es la posición antibíblica de Sapia al argumentar que los niños no necesitan un redentor mientras sean niños.

Para seguir apoyando su punto de que es necesario Creer primero Sapia afirma:

 

“Por último, les dijo: Id por todo el mundo; predicad el mensaje de salvación a todas las criaturas; el que creyere (1) y se bautizare (2) se salvará; pero el que no creyere será condenado (3).Y estas señales seguirán a los que creen...(4)(Marcos 16:15-18)

Estas son palabras dignas de analizar, porque son del mismo Jesucristo. En una frase muy pequeña sintetiza las etapas del camino a la Salvación eterna o a la perdición eterna

(1) “...el que creyere..”  1° paso: FE.